Medico Veterinario Zootecnista

Medico Veterinario Zootecnista

Jose Arturo Gonzalez Garcia

Hematoma Auricular en Perros y Gatos

 

Diversas son las patologías que afectan al oído que requieren un tratamiento quirúrgico,
como primera opción terapéutica en unos casos o cuando un tratamiento
médico inicial no resuelve el problema. En otras ocasiones, la única opción es la
cirugía puesto que la patología presenta un grado de evolución que hace inviable
cualquier otro tratamiento (que en una fase menos avanzada sí sería viable).
El pabellón auricular La vascularización del pabellón auricular
se da a partir de las tres ramas de las arterias auriculares mayores (auricular craneal,
media y caudal).
La inervación sensitiva corre a cargo del 2º nervio cervical (que discurre sobre la
superficie convexa) y ramas del n. auriculotemporal (rama del trigémino) sobre la
superficie cóncava. La inervación motora se da a partir de ramas del nervio auriculopalpebral (rama
del facial).
El hematoma auricular u otohematoma es la colección de sangre entre la piel y el
cartílago auricular. Puede darse en perros y gatos, y se caracteriza por una inflamación
en la superficie cóncava del pabellón auricular consistente en una colección de líquido
fluctuante. Puede afectar todo el pabellón auricular o sólo una parte de éste.
La causa del otohematoma no está bien descrita aunque se asocia a sacudidas
bruscas de la cabeza o bien porque el animal se rasca frecuentemente las orejas.
Esto es debido normalmente a una patología subyacente como dolor o irritación
asociado a otitis externas.
Las sacudidas bruscas de la cabeza provocan fractura del cartílago auricular que
lesiona ramas de la arteria auricular mayor apareciendo así el otohematoma.
Enfermedades como el hiperadrenocorticismo (Cushing) que pueden cursar con
fragilidad capilar podrían predisponer a la formación de otohematomas. En algunos
casos, sin embargo, no se ha llegado a detectar ninguna causa primaria.
El éxito de la cirugía consiste en eliminar el hematoma auricular, evitar su recidiva y
conseguir un buen resultado estético.
Para prevenir la extensión de la lesión o la fibrosis, los otohematomas deben tratarse
lo antes posible después de su aparición. La aspiración del contenido del hematoma
mediante aguja y jeringa es un método que fracasa ya que normalmente
recidivan.
Reparación con suturas
Se realiza una incisión longitudinal en la superficie cóncava del pabellón auricular,
retirando unos milímetros de piel y cartílago para evitar un cierre rápido, a lo
largo de todo el otohematoma para eliminar el coágulo de sangre y fibrina, y se
limpia con solución salina.
Colocar suturas de 0,75-1 cm a lo largo de todo el pabellón auricular. Las suturas
deben posicionarse verticalmente (paralelas a las arterias auriculares) y con un
patrón de puntos en “U”. Deben abrazar todo el espesor del pabellón (piel-cartílago-
piel), o bien sólo la piel de la superficie cóncava y el cartílago. Se deberán
colocar las suturas necesarias para no dejar espacios muertos. Intentar no ligar
las arterias auriculares.
Se deja la incisión abierta para favorecer el drenaje de exudados y se retiran las
suturas en 10-14 días.
Un vendaje especial de la oreja por encima de la cabeza puede actuar como
compresión de la zona además de prevenir la caída de la oreja en razas de orejas
erectas. A veces, en este último caso la caída de la oreja es inevitable.
Reparación con drenajes
Con la ayuda del bisturí, realizar dos incisiones en los límites distal y proximal
del hematoma. Éste se drena de sangre y fibrina y mediante un mosquito se introduce
un drenaje penrose en el interior de la cavidad. Los extremos del drenaje saldrán
por las dos incisiones realizadas.
Reparación con esponja (Buster)
El abordaje al hematoma es el mismo que en el caso de la reparación con suturas,
pero en lugar de éstas, se coloca una esponja de reparación de otohematomas.
Esta esponja se sitúa en la superficie cóncava del pabellón auricular con una
orientación determinada. La presentación comercial de la esponja es rectangular
debiéndose recortar siguiendo el contorno del pabellón auricular del animal para
adaptarlo a éste. La esponja se fija al pabellón auricular mediante suturas en “U” verticales y se
deja durante 10-14 días.
La función de la esponja es absorber las secreciones que se eliminan por la incisión
a la vez que comprime la piel del pabellón auricular al cartílago, elimi-
nando así los espacios muertos. El éxito de esta técnica es superior a las dos anteriores
(menos recidivas) ya que la esponja lleva una lámina dura que le da rigidez
y evita la retracción del pabellón auricular.
Heridas
El pabellón auricular puede lacerarse como resultado de peleas u otros traumas.
Las heridas pueden ser superficiales, afectando únicamente la piel, o bien más
profundas perforando el cartílago auricular y afectando ambas superficies de piel.
Dependiendo de la severidad de la lesión, podemos dejar cicatrizar por 2ª
intención, o bien deberán ser reparadas mediante la colocación de suturas.
Heridas superficiales
Podemos dejar cicatrizar por 2ª intención o bien colocar suturas de aposición.
Deberemos lavar la herida y desbridar el tejido necrótico que exista reavivando así
los bordes.
Si existe un colgajo de piel que se separa mucho del cartílago, éste debe suturarse.
Se unirá piel con piel y piel con cartílago para eliminar los espacios muertos.
Heridas profundas
Aquellas heridas que afecten al cartílago auricular deberán suturarse. Podemos
elegir dos patrones distintos de sutura para el cierre de la lesión:
a) Suturando la piel de un lado y la piel
del otro mediante un patrón de aposición
(puntos simples).
b) Suturando piel+cartílago de un lado
con puntos en “U”, y piel del otro lado
con puntos simples.
Neoplasias
Cualquier tumor que afecte la piel puede tener su origen en el pabellón auricular.
La neoplasia más común en los gatos en dicha estructura es el carcinoma
de células escamosas. Estos tumores comienzan como una dermatitis
por exposición al sol y suelen afectar a gatos viejos, particularmente gatos blancos
o de orejas poco pigmentadas. Son neoplasias altamente invasivas, pero las
metástasis son infrecuentes. También pueden afectar la narina y los párpados.
Otros tumores que afectan al pabellón auricular tanto en el perro como en el
gato son: melanoma, fibrosarcoma, tumor de células basales, fibroma, linfoma, histiocitoma,
papiloma y mastocitoma.
El objetivo del tratamiento quirúrgico del carcinoma de células escamosas es la
exéresis de la neoplasia con amplios márgenes de tejido sano. Para ello, puede ser
necesaria la pinectomía (exéresis de todo el pabellón auricular) o bien la pinectomía
más la ablación de la porción vertical del conducto auditivo externo.
Para realizar la pinectomía se debe reseccionar la porción de oreja afectada dejando
amplios márgenes. La piel se suturará por encima del cartílago remanente. En los
gatos afectados por carcinoma de células escamosas está indicado realizar una pinectomía
total.
En caso de un tumor pequeño, después de la resección de éste, podemos tratar de
aproximar bordes, dejar cicatrizar por 2ª intención, o en casos de defectos más
extensos, realizar una plastia.
Conducto auditivo externo oído medio e interno
• El oído externo está constituido por el
pabellón auricular, conducto auditivo
externo (porción vertical y horizontal) y el
meato auditivo.
• El oído medio consta de membrana
timpánica, bulla timpánica, cavidad timpánica,
trompa auditiva y los huesecillos del
tímpano (martillo, yunque y estribo).
• Finalmente el oído interno está constituido
por el laberinto óseo y el membranoso,
la cóclea, los canales semicirculares,
el utrículo y el sáculo.
La cirugía del conducto auditivo externo está indicada principalmente en casos
de otitis y casos de aparición de pólipos o masas tumorales. El tratamiento de las otitis
externas mediante cirugía se efectúa cuando éstas no responden al tratamiento
médico. La técnica quirúrgica a escoger dependerá de la gravedad del proceso,
siendo de vital importancia la realización de un buen examen otoscópico.

 

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